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El español en Latinoamérica y España: diferencias lingüísticas

El español en Latinoamérica y España: diferencias lingüísticas


Introducción

El español o castellano es una lengua romance que se extiende hoy por todo el planeta. Es la segunda lengua más importante del mundo y la tercera más hablada. El número de personas que hablan el español como lengua materna asciende hasta los 332 millones en todo el planeta. Son 425 millones de personas si incluimos también a aquellos que la utilizan como segunda lengua.

Es uno de los seis idiomas oficiales de la ONU y también es utilizado en varias de las principales organizaciones político-económicas internacionales.

 

¿Español o Castellano?

La polémica en torno a los términos español y castellano se basa en la disputa para decidir si resulta más apropiado denominar a la lengua hablada en Hispanoamérica, en España y en otras zonas hispanoparlantes “español” o “castellano”, o bien si ambas son formas perfectamente sinónimas. Hoy la controversia está superada y el Diccionario Panhispánico de Dudas (aprobado por la Asociación de Academias de la Lengua Española) establece que, para designar la lengua común de España y de muchas naciones de América, se puede utilizar tanto el término castellano como español. Aun así el término español es más recomendable porque no hay ambigüedad y es también la denominación que se utiliza internacionalmente. En cambio sería mejor utilizar el término castellano para referirse al dialecto románico nacido en el Reino de Castilla o al dialecto que se habla hoy en esta región.

 

Orígenes del español

El castellano, dialecto románico surgido en Castilla y origen de la lengua española, nació en una franja montañosa, mal y tardíamente romanizada, inculta y con fuertes raíces prerromanas (Burgos, Iria Flavia, Oviedo, Amaya, Pamplona), en la cual surgieron los condados y reinos medievales españoles, y en torno a esos nuevos centros fueron desarrollándose las variedades dialectales. El castellano, dialecto de los montañeses y vascos encargados, en el siglo IX, de defender de los árabes (en la península desde el año 711) la frontera oriental del reino asturleonés, toma su nombre de castilla —del latín castella, plural de castellum— que en periodo visigótico significó “pequeño campamento militar” (diminutivo de castrum) y luego “tierra de castillos”.

En el año 1042, por otra parte, se escribieron las jarchas, primeros textos en castellano, pero con caracteres árabes o hebreos.

 

Donde se habla español

Se habla español en los cinco continentes pero hay que distinguir tres categorías conceptuales diferentes: “hispanidad”, “hispanofonía” e “hispanoproclividad”:

  1. La “hispanidad” incluye la veintena de países en los que el español es lengua materna y manifiesta como un icono la entidad étnica y cultural de sus habitantes: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, la República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
  2. La “hispanofonía” es una categoría diferente. El término, formado a imitación de francophonie, se refiere a países en los que el español no es la lengua materna de la mayor parte de sus habitantes pero éstos se mueven en su ámbito lingüístico con relativa fluidez. Es el caso de muchas zonas de Estados Unidos, aunque en algunos reductos, como Miami o ciertos distritos de Nueva York o de Los Ángeles hay que hablar propiamente de “hispanidad”.
  3. La “hispanoproclividad” se refiere a países en los que el español no es lengua materna ni fue lengua colonial, pero en los que lo están aprendiendo numerosas personas como segunda lengua impulsadas por ventajas de orden práctico. El ejemplo prototípico es Brasil, donde la constitución de Mercosur ha acelerado el proceso de integración comercial y cultural de los países del Cono Sur y ha tenido el efecto de extender el español en Brasil y el portugués en Argentina, Uruguay y Paraguay.

Las relaciones del español con otros idiomas

La base del español es el latín vulgar, propagado en España desde fines del siglo III a.C., que se impuso a las lenguas ibéricas.

Otro elemento conformador del léxico en el español es el griego, puesto que en las costas mediterráneas hubo una importante colonización griega desde el siglo VII a.C.

A partir del renacimiento siempre que se ha necesitado producir términos nuevos en español se ha empleado el inventario de las raíces griegas para crear palabras, como, por ejemplo, telemática, de reciente creación, o helicóptero.

Entre los siglos III y VI entraron los germanismos. Por ejemplo, forman parte de este cuerpo léxico guerra, heraldo, robar, ganar, guiar, guisa, guarecer y burgo, que significaba “castillo” y después pasó a ser sinónimo de “ciudad”.

Hay además numerosos patronímicos y sus apellidos correspondientes de origen germánico: Ramiro, Ramírez, Rosendo, Gonzalo, Bermudo, Elvira, Alfonso.

Junto a estos elementos lingüísticos también hay que tener en cuenta al vasco, idioma cuyo origen se desconoce, aunque hay varias teorías al respecto. Algunos de sus hábitos articulatorios y ciertas particularidades gramaticales ejercieron poderosa influencia en la conformación del castellano por dos motivos: el condado de Castilla se fundó en un territorio de influencia vasca, entre Cantabria y el norte de León; junto a eso, las tierras que los castellanos iban ganando a los árabes se repoblaban con vascos, que, lógicamente, llevaron sus hábitos lingüísticos y, además, ocuparon puestos preeminentes en la corte castellana.

Hay dos fenómenos fonéticos del substrato vasco que hoy caracterizan el castellano:

  • el sufijo –rro, presente en los vocablos carro, cerro, cazurro, guijarro, pizarra, llevaba un fonema extravagante y ajeno al latín y a todas las lenguas románicas;
  • ante la imposibilidad de pronunciar una f en posición inicial, las palabras latinas que empezaban por ese fonema lo sustituyeron en épocas tempranas por una aspiración, representada por una h en la escritura, que con el tiempo se perdió, por ejemplo, del latín farina > harina en castellano.

La lengua árabe fue decisiva en la configuración de las lenguas de España, y el español es una de ellas. Los musulmanes estuvieron más de siete siglos en tierras hispánicas y por eso el vocabulario español contiene unas cuatro mil palabras de origen árabe.

De su organización social y política se aceptaron la función y la denominación de atalayas, alcaldes, robdas o rondas, alguaciles, almonedas, almacenes. Aprendieron a contar y medir con ceros, quilates, quintales, fanegas y arrobas.

 

El español llegó en América

Cuando Colón llegó a América en 1492, el idioma español ya se encontraba consolidado en la Península, puesto que durante los siglos XIV y XV se produjeron hechos históricos e idiomáticos que contribuyeron a que el dialecto castellano fraguara de manera más sólida y rápida que los otros dialectos románicos que se hablaban en España.

En América se inició el proceso llamado hispanización, con el cual el español se afianzó en el nuevo mundo.

La América prehispánica se presentaba como un conglomerado de pueblos y lenguas diferentes que se articuló políticamente como parte del imperio español.

La diversidad idiomática americana era tal, que algunos autores estiman que este continente era el más fragmentado lingüísticamente, con alrededor de 123 familias de lenguas.

El español llegó al continente americano a través de los sucesivos viajes de Colón y, luego, con las oleadas de colonizadores que buscaban en América nuevas oportunidades. En su intento por comunicarse con los indígenas, recurrieron al uso de gestos y luego a intérpretes europeos o a indígenas cautivos para tal efecto, que permitiesen la intercomprensión de culturas tan disímiles entre sí. 

Aun así la hispanización de América comenzó a desarrollarse sólo a través de la convivencia entre españoles e indios, la catequesis y sobre todo el mestizaje. 

Pero también la población hispana que colonizó el territorio americano era heterogénea, pues provenía de las distintas regiones de España, aunque especialmente de Andalucía. 

Esta mayor proporción de andaluces aportó características especiales al español americano: el llamado andalucismo de América, que se manifiesta, especialmente en el aspecto fonético.

Por otra parte, los grupos de inmigrantes de toda España se reunían en Sevilla para su travesía. Por eso se supone que las personas comenzaron a utilizar ciertos rasgos lingüísticos que, hasta hoy, son compartidos por estas regiones y que se puede denominar “español atlántico” (con capital lingüística en Sevilla), opuesto al “español castizo o castellano” (con capital lingüística en Madrid).

 

El español de Latinoamérica

El español, pese a ser uno de los idiomas más hablados en todo el mundo, conserva una considerable homogeneidad. Sin embargo, existen diferencias lingüísticas perceptibles entre sus dialectos, y especialmente entre España y Latinoamérica, por la lejanía entre estos lugares.

Mientras que en España las diferencias entre los dialectos del español son muy grandes (tanto léxica como fonéticamente), en Latinoamérica la homogeneidad es mayor.

 

Diferencias lingüísticas entre el español de España y lo de Latinoamérica

Para entender el español hablado en Latinoamérica no sólo hay que tener en cuenta las diferencias lingüísticas de los distintos países y de las regiones. Además hay diferencias que tienen que ver con el nivel sociocultural de los hablantes, diferencias diastráticas, o con el tipo de población, zonas rurales y urbanas, hablantes monolingües o bilingües. El factor cultural, y en especial la escolarización, es un elemento nivelador que influye en la homogenización de las lenguas.

Hay también rasgos lingüísticos que el español meridional peninsular comparte con lo hablado en la zonas costeras de América y de las Antillas. Por ejemplo, ellos tienen en común: el seseo o uso de [s] por [J]: [seresa] por ‘cereza’, [sebolla] por ‘cebolla’; el yeísmo o uso de la variante fricativa sonora tanto para ‘y’ como para ‘ll’; aspiración de la [s] cuando está en posición final de sílaba: [loh seih], [dehcanso], [mihmo] por ‘los seis’, ‘descanso’, ‘mismo’ o aspiración de [x]: [muher], [hente] por ‘mujer’ o ‘gente’.

Sin embargo, hay muchos rasgos lingüísticos diferentes entre estas variedades de español que afectan varios sectores de la lingüística.

 

Fonética

Existe una gran variedad de pronunciación tanto en España como en Latinoamérica. No son muy grandes dichas diferencias, permitiendo su entendimiento.

Aun así, en España hay dos sonidos [s] y [θ] (correspondientes a las grafías “s" y “z”) que en Hispanoamérica se neutralizan en [s]. Este último fenómeno es el llamado “seseo”, que también se registra en parte de Andalucía (junto con el “ceceo”) y en Canarias.

Además, en España la “t” se pronuncia por separado, por ejemplo la palabra atleta se pronuncia “at-le-ta”, mientras en América se pronuncia "a-tle-ta".

Otro de los rasgos que se suelen citar como identificadores del español americano es el yeísmo, la neutralización de /y/ y /λ/ a favor de la primera. Ahora bien, no existe yeísmo en toda el área americana, pues hay distinción de ambas palatales en Paraguay, Nordeste de Argentina, Bolivia, zonas andinas de Ecuador y Perú, y en general en las zonas interiores de Colombia y Venezuela. La realización de la /r/ final es otro rasgo destacable en el español americano por la diversidad de sus distintas pronunciaciones. Hay, por ejemplo, la pronunciación como vibrante alveolar similar a la castellana (México, Argentina a excepción del nordeste, sierra ecuatoriana, Perú, Bolivia, interior de Colombia y Venezuela) o su aspiración o elisión de la zona caribeña y de costas de Centroamérica, Ecuador, Colombia y Venezuela, Uruguay y Paraguay. Otro de los fenómenos fonéticos destacables que afectan a la vibrante es la neutralización de /r/ y /l/, que se extiende fundamentalmente por el Caribe y Las Antillas.

 

Estilísticas y gramática

Hay un uso diferente de algunos signos de puntuación. Por ejemplo, las comillas. En España se usa la comilla latina o española « », mientras que en Latinoamérica se usa la comilla inglesa " " o simple ' '.

Además, hay en Latinoamérica el uso del voseo, inexistente en España. El voseo es un fenómeno lingüístico que consiste en el uso del pronombre “vos” y ciertas conjugaciones verbales particulares para dirigirse al interlocutor, en vez de utilizar el pronombre “tu”.

También es diferente el sistema pronominal para la segunda persona del plural. En España se diferencia entre “vosotros” (confianza) y “ustedes” (respeto) y sus respectivas formas verbales y pronominales. En Hispanoamérica sólo se usa ustedes, sin diferenciar entre la confianza y el respeto en el plural. En el andaluz occidental y especialmente en Canarias, también se ha perdido el "vosotros" y solo se usa "ustedes".

Otro fenomeno, llamado dequeísmo, es la anteposición de la preposición “de” ante “que” completivo (por ejemplo: opino de que Juan ya no vendrá). Esta utilización està bastante extendida en Colombia, Venezuela, Chile, Perú, Uruguay o Ecuador, incluso entre los estratos de población con nivel de instrucción alto. Al contrario de lo que ocurre en España, no es un uso estigmatizado y tampoco parece un fenómeno en regresión.

 

Léxico y semántica

En Latinoamérica y dependiendo de la región es más frecuente el uso de neologismos del inglés en su ortografía de origen, sin adaptarlo al español. Por ejemplo hay “whisky” en vez de “güisqui”, “e-mail” en vez de “correo electrónico”. Se tiende a conservar las abreviaturas o acrónimos de origen extranjero en Latinoamérica, no efectuando su equivalencia en español.

 

Algunos ejemplos del vocabulario de España y de Latinoamérica

España

Latinoamérica

matriz (multidimensional)/vector(monodimensional)

arreglo

informática

computación

(también “informática”)

Ordenador

computadora; computador

Copia de seguridad

Copia de respaldo

Boletín Electrónico

Tablero de mensajes

Cortafuegos

Firewall

Entorno

Ambiente

Fichero (también archivo)

Archivo

Ratón

Mouse

Pulsar

Presionar/Oprimir

Trazador gráfico

Graficador

Tratamiento de textos

Procesador de palabras

CD (ce-dé)

CD (si-dí)

Vale

Ok

Coche

Carro/ auto (Argentina y Uruguay)

Islote

cayo

Pibe/tío/colega

Chamo/ pibe/ chico

 

La evolución del español

Según las proyecciones hechas por la Britannica World Data (Chicago) para 2030 seremos el 7,5% de los hablantes de español en todo el mundo (535 millones). Esto significa que solo el chino superará al español como grupo de hablantes de lengua materna. Además, es muy probable que dentro de tres o cuatro generaciones el 10 % de la población mundial se entienda en español.

Además nos enfrentaremos cada vez más con el fenomeno de la “globalización lingüística”. Con esto término se entiende la necesidad y conveniencia de hacerse entender por públicos más numerosos y muy alejados del lugar de producción. Hay también que decir que la globalización lingüística tiende a eliminar los privilegios, construidos gracias a ciertos usos perversos de las lenguas (o de sus variedades), que otorgan a sus hablantes dominación o primacía. Las barreras idiomáticas suelen permitir el control del poder. Otra cosa importante es que hay que intentar mantener lo más posible las diferencias lingüíisticas porque ellas constituyen señas de verdadera identidad cultural.

 

¿Por qué es importante aprender español?

Ante todo, si hablas español podrás comunicarte con casi 500 millones de personas en todo el mundo. Eso significa muchas posibilidades de trabajo. Hoy muchas empresas valoran que sus empleados tengan conocimientos de español, un idioma que da acceso a uno de los mercados de mayor crecimiento en el mundo.

Hay también algunos indicadores económicos y culturales que evidencian la importancia de este idioma.


Indicadores económicos

  • 29 millones de residentes en los EE.UU. de edad superior a 5 años hablan español en casa. Esto equivale a uno de cada 10 residentes en EE.UU., un gran mercado business to business y consumista. "El mundo se está convirtiendo rápidamente en multilingüe y el árabe y el español son idiomas clave del futuro," -comenta el investigador de idiomas David Graddol, acerca de un informe reciente presentado ante el Consejo Británico.
  • Nadie consciente de la oleada de cambios en los negocios puede evitar darse cuenta de que intervenimos cada vez más en los mercados mundiales.
  • Saber lenguas extranjeras es una gran ventaja para quienes buscan trabajo, ya que muchas empresas hacen negocios internacionales.
  • La población hispana de la nación alcanzará los 49,3 millones de habitantes en 2015 según la Oficina del Censo de los Estados Unidos la población hispana. Los 39 millones de hispanos que viven actualmente en el país constituyen el 12,5% de la población total, incrementándose así la demanda de medios de comunicación en español: radio, televisión, periódicos, revistas, etc.
  • Los países latinoamericanos están experimentando un gran crecimiento económico y se están convirtiendo en importantes socios comerciales a nivel mundial. Se espera que el reciente MERCOSUR y los acuerdos de libre comercio entre los países hispanos y Norteamérica (ALADI, la Comunidad Andina, el MCCA, el TLCAN, etc.) proporcionen un mayor crecimiento a las economías latinoamericanas.

Indicadores culturales

  • La cultura de Latinoamérica sigue teniendo influencias de todo el mundo en arquitectura, arte y literatura. ¿Quién no está familiarizado con Don Quijote de la Mancha de Cervantes, el segundo libro más traducido del mundo después de la Biblia, que celebró su cuarto centenario en 2005 por todo el mundo?
  • ¿Quién  no ha oído hablar de que el cuadro más caro jamás vendido es un Picasso?
  • El arquitecto español Santiago Calatrava sigue dejando huella a nivel mundial, con proyectos recientes y actuales en Suecia, Irlanda, Alemania, el Estadio Olímpico de Atenas y la sede del World Trade Center de Nueva York, entre otros.
  • Los escritores españoles como Gabriel García Márquez e Isabel Allende siguen ocupando las listas de best seller mundiales y obteniendo elogios de la crítica internacional.

                                                                                                             (Instituto Don Quijote)

 

Referencias

-          “Donde dice... Boletín de la fundación del Español Urgente” (enero, febrero, marzo 2008)

-          “Variedades del español hablado en América: una aproximación educativa” (Azucena Palacios Alcaine (UAM))

-          “El futuro del español” (Humberto López Morales)

-          “La lengua española y sus tres formas de estar en el mundo” (Ángel López García)

    http://www.marcianos.com/enc/diferencias_linguisticas_entre_espana_y_latinoamerica.html

        http://www.elcastellano.org/

 

                                                                                                                  por Ludovica Cintio

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